Los dioses pasan y los hombres permanecen: esta podría ser una primera lectura de la adaptación de la Odisea que ha firmado Christopher Nolan. La segunda sería la opuesta, aunque también válida: los hombres pasan —incluso Odiseo, el héroe de los mil ardides—, mientras los dioses sellan nuestro destino. Uno de los grandes logros de esta película consiste en que admite múltiples interpretaciones, no se agota en ninguna de ellas e invita a más: a leer más, a saber más, a conocer y —paradójicamente— a elevar nuestro sentido moral, finalidad última de todo relato épico.
La ley de Zeus

Daniel Capó
Casado y padre de dos hijos, vivo en Mallorca, aunque he residido en muchos otros lugares. Estudié la carrera de Derecho y pensé en ser diplomático, pero me he terminado dedicando al mundo de los libros y del periodismo.




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