«Bisogna saper leggere» era el consejo que daba el eminente historiador alemán Jacob Burckhardt a sus discípulos. «Es preciso saber leer» entre líneas, incluso las lagunas que haya en los documentos o los vacíos en los archivos. Los dogmas sociales imponen relatos o los silencian –por eso la historia tiene siempre algo de reescritura– de acuerdo con los intereses del momento: ya sean favorables al poder o contrarios al mismo; ya sean conservadores o revolucionarios. Es preciso saber leer significa que haríamos bien reconociendo en la historia no tanto una herramienta para la ideologización de las masas (algo tan común por otro lado) como la sabiduría acumulada en torno a nuestra propia humanidad. Si la analizamos sin ira –a la manera de Montaigne, para entendernos–, el retrato que emerge aparece cargado de un atónito asombro.
Las lágrimas de las cosas


Daniel Capó
Casado y padre de dos hijos, vivo en Mallorca, aunque he residido en muchos otros lugares. Estudié la carrera de Derecho y pensé en ser diplomático, pero me he terminado dedicando al mundo de los libros y del periodismo.




0 comentarios