En un plató

por | Nov 30, 2020 | Animal Social | 0 Comentarios

El año en que llegué a la universidad, se celebraron los Juegos Olímpicos de Barcelona y yo engordé diez kilos. No hay ninguna relación directa entre ambos acontecimientos, sino que dejé de hacer deporte y empecé a estudiar en serio por primera vez en mi vida. Nos creíamos modernos sin serlo sólo porque los Juegos habían sido un éxito y Barcelona se presentaba guapa al mundo, y España también. Estrenábamos, sin que yo lo sospechara, un nuevo modo de hacer política sustentado en la ficción. Alguien dirá que esto siempre ha sido así y no lo discutiré, puesto que hablo sólo de lo que he vivido, de lo que conozco de primera mano. En aquellos años, Monserrat Caballé cantaba junto a Freddie Mercury un pastiche pop, que ejemplificaba el rostro de una modernidad sin sustancia ni contenido: la modernidad televisada de las mamachicho, las tetas de Sabrina interpretando “boys, boys, boys” y el erotismo en formato thriller de Instinto básico.

LEER ARTÍCULO COMPLETO EN THE OBJECTIVE.

Daniel Capó

Daniel Capó

Casado y padre de dos hijos, vivo en Mallorca, aunque he residido en muchos otros lugares. Estudié la carrera de Derecho y pensé en ser diplomático, pero me he terminado dedicando al mundo de los libros y del periodismo.

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Obra

Share This
El blog de Daniel Capó
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.