Un bárbaro en el jardín

un-barbaro-en-el-jardin-daniel-capo-blog¿Qué tienen en común Lascaux y Arles, Siena y Valois, Piero della Francesca y los templarios? Todos ellos son hitos, más o menos significativos, de la cultura europea. A recorrerlos y a reflexionar sobre ellos dedica las páginas de este libro el destacado poeta polaco Zbigniew Herbert (1924-1998). Hablar de Polonia es hablar de la gran literatura del siglo XX: de Milosz a Rózewicz, de Szymborska a Zagajewski o Alexander Wat. Entre ellos, ocupa un lugar muy especial Zbigniew Herbert, poeta imprescindible y profundo conocedor de la tradición cultural europea. Como tantos otros, padeció el comunismo en sus carnes y fue ultrajado por el régimen. Trabajó en los oficios más dispares: fue donante oficial –esto es, a sueldo– de sangre y cronometrador en una cooperativa de urinarios. Cuentan que a la salida del trabajo, siempre se encontraba apostado un joven flacucho que le perseguía hasta su casa increpándole con una vieja frase del camarada Stalin: “estás en el basurero de la historia”. El muchacho, como no podía ser de otro modo, también estaba a sueldo. Era el modo con el que el régimen comunista de Polonia buscaba humillar a su gran poeta.

Un bárbaro en el jardín es el libro fundacional que cimienta el prestigio ensayístico de Herbert. Publicado a principios de los sesenta, tras el viaje que le permitió conocer Francia e Italia, hay algo epigramático en el título que nombre a la obra: Un bárbaro en el jardín representa a la vez una crítica al comunismo (la barbarie) y un canto a la belleza del arte y de la cultura clásica (de ahí, el jardín). Y, en efecto, estas dos son las ideas básicas que articulan este libro de viajes: el amor a la libertad en contraposición con la tiranía y el valor epifánico, en ocasiones perturbador, de la belleza. Herbert expresa estas ideas con una técnica que es a la vez objetiva y subjetiva; quiero decir que, para lograr la máxima objetividad, busca conocer el espesor de la dimensión humana, dialoga con la gente humilde, con los campesinos y los pequeños comerciantes, se pregunta por los hombres del pasado e incluso por los olores y los sabores. ¿Cuál era el olor del Trecento italiano?, se pregunta en una página memorable del libro. Esta importancia que su autor concede a lo que podemos llamar el trasfondo de la historia es una evidente marca de la casa, como pudimos comprobar en un libro anterior suyo, Naturaleza muerta con brida.

Un bárbaro en el jardín es una obra maestra.

Artículo publicado en Aceprensa.

¡Comenta!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s