Una luz que desaparece

Los relatos de emigración constituyen la memoria mitificada del pasado, de un ayer que llega roto, como el fragmento de un mosaico, desconchado por el paso de los años. Con el tiempo –y la distancia– los perfiles se difuminan, los rostros se endulzan o se agrian, el silencio adquiere una densidad especial, misteriosa, nostálgica. En su prólogo a Sabía leer el cielo, John Berger subraya que «el silencio de lo no dicho siempre funciona subrepticiamente junto con otro silencio, que es el de lo indecible. Lo que no se dice en un momento puede decirse en otra ocasión. Pero lo indecible no puede decirse nunca o quizá en una oración, y eso lo sabrá Dios, no yo».

Extracto del artículo publicado en ABC Cultural. Puedes seguir leyendo aquí.

Ernst Jünger, los acordes secretos

A finales de 1942, el capitán de la «Wehrmacht» Ernst Jünger abandonó París y se encaminó hacia el frente oriental, en el Cáucaso. Llevaba consigo una pequeña Biblia y un cuaderno de campaña. El 2 de diciembre, con el suelo cubierto de nieve, anotó en su diario: «El hálito del mundo de los desolladores resulta a veces tan perceptible que mata completamente las ganas de trabajar, de modelar imágenes y pensamientos. Las malas acciones tienen un carácter sofocante, deprimente; la campiña humana se torna inhóspita, como si en ella se ocultase carroña. En la vecindad del crimen las cosas pierden su magia, su olor y sabor. […]. Mas es precisamente contra eso contra lo que hay que luchar. Los colores de las flores que brotan en la mortífera cresta no deben palidecer para nuestros ojos ni aun cuando se hallen a un palmo del abismo».

Extracto del artículo publicado en ABC Cultural. Puedes seguir leyendo aquí.

Kennan: cuando la política era inteligencia

El 30 de agosto de 1976, George Kennan, exembajador estadounidense en Moscú, viajó a Washington para comer con Henry Kissinger. En sus diarios, anotó que éste le había confesado su fracaso “en el intento de introducir alguna profundidad de concepto y de sutileza en la diplomacia americana”. Escéptico, pesimista y conservador, Kennan seguramente sonrió aquel día. “Kissinger –prosigue– es un hombre sabio, cultivado y de conversación agradable”. Y apostilla: “Estamos básicamente de acuerdo, sobre todo en lo que concierne a la mentalidad militar y a su influencia sobre la política”.

Extracto del artículo publicado en ABC. Puedes seguir leyendo aquí.

Merton de la «a» a la «z»

Catolicismo americano. Thomas Merton fue bautizado católico el 16 de noviembre de 1938. Por aquellos años, la Iglesia aún se consideraba a sí misma como el baluarte del dogma y la verdad, aunque, poco a poco, empezaba a desplazarse hacia una sensibilidad distinta, más moderna, que terminaría cristalizando en las reformas del Concilio. En ese proceso de modernización, la Iglesia norteamericana desempeñó un papel de avanzadilla, sobre todo a través de algunas de sus figuras públicas más relevantes: el novelista Walker Percy, la escritora Flannery O’Connor, la activista Dorothy Day, el propio Thomas Merton. Quizás quepa hablar de un renacimiento católico en Estados Unidos, similar al que había tenido lugar en Inglaterra medio siglo antes. En todo caso, fue un novelista inglés,Evelyn Waugh, quien subrayó en 1948 la sorprendente originalidad del catolicismo americano, del cual predijo que estaba llamado a dirigir la Iglesia del futuro. La experiencia vital de Thomas Merton se mimetiza con esta época acelerada de cambios y transformaciones que tuvo en Estados Unidos uno de sus rostros más significativos.

Artículo completoMerton de la «a» a la «z».

Artículo publicado en ABC Cultural.