Icono del sitio El blog de Daniel Capó

Nunca conocí a mi bisabuelo

En algún capítulo de Mi Europa, su libro de memorias, el premio Nobel polaco Czeslaw Milosz recordaba la figura de una monja anónima –nunca supo su nombre, nunca la volvió a ver– que le ayudó a escapar de los alemanes –¿o era de los soviéticos?– durante la II Guerra Mundial. No tengo el libro a mano y los detalles se pierden; pero no la impresión general, el milagro de la libertad en el momento más oscuro del siglo. ¿Qué fue de ella?, se preguntaba Milosz, y nos lo preguntamos también nosotros cuando pensamos en las veces que una mano ignota nos ha rescatado de la muerte, del miedo o del fracaso a cambio de nada.

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