La fascinación por Carl Schmitt recorre con su sombra la integridad del siglo XX. Como todos los pensadores peligrosos, su ideario no resulta neutral sino que respira la esencia misma de la política, que es animal. Schmitt consideraba que, en política, la principal distinción se perfila en torno a dos conceptos opuestos, prácticamente antagónicos: el de amigo y enemigo, que pugnan sin descanso por el control del poder.
Fuente: The Objective
Artículo completo: Amigo y enemigo.

