A medida que la ruptura con la tradición se hace más y más palpable en la sociedad –ya no sólo el desconocimiento del latín y el griego, sino incluso de la mitología y las crónicas históricas–, la necesidad de contar con buenos libros divulgativos acerca del mundo clásico se hace también más evidente. Existe, diríamos, una necesidad que nace de la nostalgia. Nostalgia de un determinado orden que ha sentido la humanidad durante milenios y que, por supuesto, sigue sintiendo hoy. En Civilisation, la mítica serie documental rodada a finales de los años 60 para la BBC, Kenneth Clark argumentaba que la principal distinción entre el arte civilizado y el bárbaro consistía en la voluntad de perfección y equilibrio que debemos a los griegos y a los romanos, y que perdura con mayor o menor vigor a lo largo de toda la historia de nuestro continente.
Nostalgia del mundo clásico

