El otro

por | May 4, 2017 | Animal Social | 1 Comentario

La metamorfosis empieza en el encuentro con el Otro: Atenas y Jerusalén – con la traducción de la Septuaginta al fondo -; la descomposición de Roma enfrentada a las tribus del norte de Europa; la llegada del Islam a España; el descubrimiento de América y sus efectos a ambos lados del océano (basta imaginarse el mundo en 1491 y en 1493, justo antes y después del primer viaje de Cristóbal Colón); el Extremo Oriente y la fascinación que desde siempre ha suscitado en Europa (Marco Polo y, sobre todo, las crónicas jesuíticas contenidas en las Cartas Edificantes); África y la naturaleza en un estado puro, selvático, como en una novela de Joseph Conrad. Hablo de arcos históricos, sin olvidar las mutaciones en la mentalidad colectiva: la irrupción del logos frente al mito, el surgimiento de la conciencia histórica, el ideal ilustrado, el Romanticismo o el método científico. O la muerte, que es una de las experiencias radicales frente a lo desconocido. O el despertar del amor.

En los últimos cien años, quizás nadie haya reflexionado con tanta lucidez sobre el sentido y la importancia del Otro como Emmanuel Lévinas. El filósofo lituano arranca de lo inexorable de la limitación humana, incapaz de romper la soledad por sí misma. Pensemos en un hombre que se enamora y que descubre en ese amor una verdad que le trasciende y ensancha el campo de su intimidad. Lévinas dirá que en la alteridad surge la ocasión del pensamiento ético, ya que “un ser capaz de otro destino que el suyo es un ser fecundo”. El concepto es fundamental, porque enlaza el sentido de la vida con la creación: nos hacemos con los otros, junto a los otros, gracias a los otros. Y nos hacemos también fecundando y siendo fecundados.

Por supuesto, el encuentro con el Otro nos debería enseñar a ser conscientes de nuestras propias debilidades, que es algo muy parecido a la humildad. El orgullo, en cambio, nos aleja del sentido hospitalario y de la vida en común. La tradición monástica – y la bíblica – nos conmina a acoger al extranjero sin hacer acepción de personas. Zweig echaba de menos una época en la que no se requerían pasaportes. Los orígenes impuros de la cultura, las lenguas, la gastronomía o los pueblos nos hablan de un mestizaje común. Sin el Otro, la pobreza resulta inevitable. Entre otras cosas, porque nunca podremos llegar a saber quiénes somos.

Daniel Capó

Daniel Capó

Casado y padre de dos hijos, vivo en Mallorca, aunque he residido en muchos otros lugares. Estudié la carrera de Derecho y pensé en ser diplomático, pero me he terminado dedicando al mundo de los libros y del periodismo.

1 Comentario

  1. CUANTA LUZ hay en las experiencia de los demas. y como dijo alguien la vida es compartir y aprender

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