Plural, generoso y en común

Foto: J. J. Guillén

España es una casa dividida que mira hacia el paisaje de la nostalgia. La melancolía recorre todo el discurso político de la nación, aunque se trata de dos tipos de nostalgia de signo aparentemente opuesto. Para los partidos de la estabilidad –PP, PSOE, C’s–, la añoranza apela a una palabra mágica, la Transición, y a una época, los primeros treinta años de democracia. De finales de los setenta a la crisis del 2008, el empuje modernizador fue evidente. A pesar de las tensiones no resueltas, el país miraba con optimismo hacia su futuro: la renta per cápita aumentaba de forma considerable, crecía la clase media, se recuperaban derechos y libertades, se construía un envidiable Estado del Bienestar y ETA era derrotada. La demografía jugaba a favor nuestro, al igual que la inversión exterior, la internacionalización de la economía y el deseo compartido por dejar atrás un pasado gris.

Continúa leyendo Plural, generoso y en común

La victoria del PP

La victoria del PP, sorprendente para politólogos y casas demoscópicas, subraya el raro instinto político de Mariano Rajoy, que acaba de ganar sus terceras elecciones de forma consecutiva. A lo largo de estos últimos meses, la práctica unanimidad de las encuestas alertaban de un corrimiento de tierras a favor de la izquierda radical. Suponía el triunfo de la ruptura sobre el reformismo, de la sentimentalidad utópica sobre el posibilismo imperfecto de la democracia, y del populismo sobre el horizonte europeo.

Fuente: The Objective.

Artículo completoLa victoria del PP.

Los libros que no he leído | Manuel Arias Maldonado

¿Qué libro que no he leído me ha influido más?

No hay dudas sobre cuál es el libro más importante que no he leído: una novela cuya adaptación cinematográfica ha marcado mi vida como espectador. O sea: mi vida a secas. Porque no hay diferencias entre el cine y la vida; no para quien un día se encuentra contemplando la vida a través del cine. Semejante declaración, que se antojará ridícula para aquellos que crean haber escapado a la influencia del arte moderno por excelencia, encaja con el tema de la película -¿lo será también del libro?- aquí referido: una obsesión amorosa que empieza en la fascinación y termina en la patología. O bien: un voyeurismo que se acerca a su objeto y es destruido por él.

Continúa leyendo Los libros que no he leído | Manuel Arias Maldonado

Galina Ustvolskaya

¿Qué sabemos de Galina Ustvolskaya? Su amor por los extremos, su espiritualidad desesperada, el horror desnudo de una angustia que parece proceder de muy lejos. Poco más podemos decir de ella. En la década de los 40 fue amante de Dmitri Shostakovich. Luego desapareció, herida, no sabemos si por la rudeza del amor o por la fragilidad enfermiza del maestro soviético. “Shostakovich siempre me ha deprimido”, escribió años más tarde Ustvolskaya. Para entonces, ya componía una obra extrema, arcaica, torturada, en la que sólo abundan los escorzos geológicos, las explosiones sonoras, el silencio mudo, como una gran requisitoria contra la vida y contra Dios: “My works are not religious in a liturgical sense, but are filled with a religious spirit and would – I believe – sound best in a church”. Una espiritualidad como la de Job que exige, autista a veces, ensimismada, como un grito que no articula palabras, la presencia de un Salvador.

Galina Ustvolskaya nació en San Petersburgo el 17 de enero de 1919.